domingo, 2 de febrero de 2014
Nauseabundismo.
Nauseabundismo: Otra de tantas religiones que surgieron el siglo anterior, cuya principal creencia es que la vida se originó en un caldo nauseabundo carente de oxígeno, mediante cadenas de animoácidos y otros elementos semejantes que adquirieron la capacidad de autorreplicarse. Este caldo primigenio ha llegado a ser simulado en laboratorio y obtenido resultado muy similares a la creencia propuesta. Posteriormente, como en toda religión que se precie, han surgido reformistas que consideran, que si bien en origen de la vida es el de la citada creencia, este caldo primigenio, poblado por arqueobacterias, bacterias y demás, colapsó agotando sus recursos y no fue hasta que llegó un "elegido, un "mesias" que les enseñó a alimentarse de sus propios desechos, el oxígeno excretado por un número casi infinitos de seres microscópicos. Se produce entonces el renacer de nauseabundismo que confiere a los excrementos el valor de maná.
Aunque parezca extraño, esta religión gana cada días más adeptos, que siempre ha habido gente que cree cualquier cosa, porque no exige nada, salvo leer los libros de la Colección Drakontos de la Editorial Crítica a poder ser en edición de lujo.
Aunque parezca extraño, esta religión gana cada días más adeptos, que siempre ha habido gente que cree cualquier cosa, porque no exige nada, salvo leer los libros de la Colección Drakontos de la Editorial Crítica a poder ser en edición de lujo.
El sentido de la vida
El sentido de la vida: Un sinsentido. // Una estupidez o una necesidad de los estúpidos. // Abono para los místicos, economía de los religiosos y abstrusa forma de notoriedad para los filósofos. // Retruécano. // Golpe dado con la pala de un remo a una gambusia por el simple placer de hacerlo. // Considerar buenos a unos y malos a otros, a discreción. // La vecina del octavo o profesor del gimnasio por diez minutos o a lo sumo un cuarto de hora al día. // ¿Qué?
Bierce
Bierce: Zorruno, astuto y cínico lexicógrafo que sabía la verdad y no la escondía en diccionarios. // Santo Patrón de Cuernavaca y de los Lexicógrafos, honor por otra parte inmerecido. // Persona no digna de figurar en este diccionario. // Entrada que no podía faltar en este diccionario. // Benefactor de los inútiles // Blasfemo para los ateos y hostigador de los creyentes. // De el mismo dijo "Yo soy un cualquiera" pero resulta obvio que no se lo creía.
Chusma
Chusma: Lo que nos consideran. Eso no es lo malo, lo malo es que a veces les damos motivo para ello.
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